Qué te complementa?
"En Cristo, ustedes están completos y no necesitan nada más,"
Colosenses 2:10a (PDT)
A veces sentimos que no somos suficiente, o las personas nos manifiestan este mensaje, o lo percibimos del mundo y su sistema. Nos hacen sentir que deberíamos ser de tal o cual manera para estar completos, que deberíamos ser o hacer esto o aquello.
Me sonreía pensando en esto el otro día porque vi irónico que, seres imperfectos y con defectos exijan a otro ser perfecto cuando ni siquiera quien lo exige cumple su propio requerimiento; mientras que, el Único Perfecto no nos exige ser perfectos, nos pide abrir nuestro corazón para ser completos EN ÉL.
Una vez vi una frase que me conmovió mucho y decía: "A mí me sanó, quien nunca me hizo daño."
Y lo mismo veo en este tema de la perfección, pues el único perfecto no me pide que lo sea; me pide que confíe y crea que estoy perfecta en Él. Que estoy completa en Él, que no debo ser de tal o cual manera, sólo debo ser yo misma, transparente ante Él con mis virtudes y defectos. Que en vez de resaltar mis defectos y echarme en cara mis errores, cubre mi desnudez y me muestra el Camino para ser mejor cada día en Él.
Nos dejamos convencer del cánon de una sociedad torcida que nos hace sentir más torcidos aún y nos enreda en su red. Mientras que el Dios recto nos da libertad para volar con Él.
Pero y qué si la demanda de perfección no te la pone otro más que tú mismo? Cuando sientes que debes ser y hacer esto o aquello para estar completo, para ser feliz.
Que si tuvieras tal o cual trabajo serías feliz, si tuvieras tal o cual casa, tal o cual carro, tal o cual pareja, tal o cual cosa.....
Buscando fuera qué llene algo que sólo se llena dentro.
Hasta que no entendemos que es en Cristo que estamos completos, buscamos cómo completarnos y no conseguimos más que frustración.
En el lado opuesto, cuando Cristo llena tu vida todo lo demás sobra, es circunstancial, puede ir y venir y no te mueve porque ya tienes lo más importante, al que llena todo. Y si Cristo lo llena todo y vive en ti, qué más vas a necesitar? Ya estás lleno, ya estás completo. No necesitas más que una relación correcta con Dios y eso sólo es posible gracias a la obra de Cristo y con la ayuda del Espíritu Santo.
En conclusión, la felicidad es tener comunión con el único que tiene poder para juzgarte, pero que eligió tomar tu lugar y salvarte.
Pronto compartiré otro escrito contigo 💓

Comments
Post a Comment