El Perdón. Parte 2
“El perdón no es para débiles, es una virtud de valientes.” Esta frase me recordó una enseñanza de un pastor muy amado por mí. El hablaba del carácter. Uno suele pensar (yo lo creía hasta ese momento) que las personas gruñonas, imponentes, difíciles de tratar; son de carácter fuerte. Mientras que los de respuesta suave, temperamento tranquilo y trato fácil son los débiles. Pero la verdad es opuesta. Son las personas de carácter fuerte los capaces (o que llegan a ser capaces) de perdonar fácil, de resolver el conflicto, de pasar por alto la ofensa, de no dar lugar a la ira y el rencor. Mientras que los débiles son los que explotan con facilidad, los rencorosos, los que no superan su pasado y son presas de las heridas que les causó. “El perdón no es un regalo a quien te hirió, es un regalo y beneficio para ti. Mientras no perdonas sigues recordando, la herida sigue sangrando. Tu futuro no debe ser afectado, desperdiciado u obscurecido por lo que alguien te hizo.” ...