Permanecer


 Permanecer:

"El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo." 1 Juan 2:6


Luego de venir a Cristo, la clave del asunto es permanecer en Él.


Permanezco en Cristo por mi obediencia a Su palabra, por la rendición de mi voluntad para cumplir y hacer la suya.


Mientras me debato en hacer mi voluntad, que se hagan realidad mis deseos, llenar mis expectativas; no estoy paso a paso con Jesús, porque Jesús nunca hizo nada por su deseo o voluntad sino la de Dios 


Si hacer la voluntad de Dios me cuesta, me pesa, la refuto, la "negocio", maquillo la mía para elegirla; no estoy caminando con Jesús, estoy caminando sola, egoísta; hacia la destrucción, la soledad, la condenación de una vida apartada del Señor.


"El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre." 1 Juan 2:17


Por nosotros mismos no podemos permanecer en Cristo, por nuestro propio anhelo o deseo es imposible. Sólo porque Dios lo pone en nosotros a través de su Espíritu Santo es que podemos buscar el agradar a Dios. (Salmos 40:8) 


Entonces, qué debo hacer si quiero permanecer en Dios? 


"El que guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en Él." 1 Juan 3:24


Obedecerle. Todo radica en la obediencia, en la confianza en su promesa cuando caes, cuando pecas, cuando te tambaleas.

La convicción de que quien empezó la obra en ti será fiel en completarla. Porque es Él, no tú; se trata de Él, no de ti. De lo que ha hecho, hace y hará para darte el fin que no merecías pero que por Su gracia se ha convertido en tu esperanza de gloria.


»No todo el que me llama: “¡Señor, Señor!” entrará en el reino del cielo. Solo entrarán aquellos que verdaderamente hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. El día del juicio, muchos me dirán: “¡Señor, Señor! Profetizamos en tu nombre, expulsamos demonios en tu nombre e hicimos muchos milagros en tu nombre”. Pero yo les responderé: “Nunca los conocí. Aléjense de mí, ustedes, que violan las leyes de Dios”.

Mateo 7:21‭-‬23 NTV


Muchos podrían decir que para Jesús fue fácil obedecer la voluntad de Dios porque Su naturaleza divina le ayudaba a hacerlo, pero debemos siempre recordar que además de ser 100% Dios, Jesús también fue 100% hombre y en Su humanidad pasó por momentos de tentaciones como nos lo recuerda Hebreos 4:15 cuando dice “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado”.


Jesús contestó: —Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos. El que no me ama no me obedece. Y recuerden, mis palabras no son mías; lo que les hablo proviene del Padre, quien me envió. Les digo estas cosas ahora, mientras todavía estoy con ustedes. Sin embargo, cuando el Padre envíe al Abogado Defensor como mi representante —es decir, al Espíritu Santo—, él les enseñará todo y les recordará cada cosa que les he dicho.

Juan 14:23‭-‬26 NTV


Nuestro Señor tuvo luchas con Su carne como cualquiera de nosotros, pero Dios lo permitió para darnos el ejemplo de cómo también podemos vencer la carne con la ayuda del Espíritu Santo, y cumplir la voluntad de Dios para nuestras vidas.


Comments