Resiliencia...



Hoy hablaremos de la RESILIENCIA.

Imagino que habrás escuchado al menos mencionarla, es una palabra muy usada hoy día, yo la he oído mucho en mi trabajo y a través de los medios de comunicación suena más desde que empezó la pandemia. ¿Sabes su significado?

 

De acuerdo al diccionario de la RAE (Real Academia Española), es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones limite y sobreponerse a ellas.

Literalmente es “saltar hacia atrás”, “rebotar”, “replegarse”.

1. f. Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.

2. f. Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.

 

¡Oh sorpresa para Juanan cuando aprendió que este concepto moderno es viejo en la Biblia!

 

Por mencionar alguno, hablemos un poco del apóstol Pablo.

 

En su carta a los filipenses, capítulo cuatro del verso once en adelante, Pablo les escribe más o menos así:

 

“He aprendido a estar contento, satisfecho hasta el punto en que no estoy perturbado o inquieto en cualquier estado en el que me encuentre. Sé ser humillado y vivir con humildad en circunstancias difíciles, y sé también cómo gozar y vivir en abundancia. He aprendido en todas y cada una de las circunstancias el secreto de enfrentar cada situación ya sea bien alimentado o pasando hambre, no teniendo lo suficiente o tener de sobra, e incluso no teniendo nada” 

 

Cabe resaltar que Pablo escribió estas palabras desde la prisión. El no negaba su realidad, no era iluso, estaba consciente de su entorno y su situación, pero tampoco dejaba que su realidad determinara su estado emocional y espiritual. ¿Cómo lo hacía? El se enfocaba en lo que había detrás de su sufrimiento, se enfocaba en la gracia de Cristo, se enfocaba en la gloria de Cristo. Pablo no perseveró en prisión porque negó sus sufrimientos o porque se resignó a ellos, sino porque encontró razones para estar gozoso A PESAR del sufrimiento.

 

“Porque para mí, vivir es servir a Cristo y morir sería una ganancia.” Filipenses 1:21

 

Adaptación a la nueva realidad:

La capacidad para adaptarnos a nuevas situaciones bien sea por cambio de lugar de residencia, nuevas relaciones o experimentar nuevas condiciones laborales, es el primer paso para desarrollar resiliencia. La capacidad de adaptación de Pablo no fue un rasgo hereditario, porque específicamente dice: “He aprendido a estar contento". Por lo tanto, esto no es una capacidad que algunos poseen y otros no. La adaptación y la satisfacción en una amplia gama de circunstancias son procesos aprendidos que vienen como resultado del tiempo, la práctica, pero sobre todo de reconocer que nuestra vida está en Dios, por tanto lo externo podrá cambiar y variar, pero lo que Dios nos da en Cristo permanecerá para siempre.

 

 Desarrollar contentamiento:

La satisfacción es un componente crucial de la felicidad. El contentamiento es la característica de quienes le encuentran una perspectiva positiva a las cosas y también quienes miran el pasado con aceptación y el futuro con esperanza. Curiosamente, tener "todo" no garantiza el contentamiento y la felicidad. Para algunas personas, pese a lo que tienen y han conseguido, nunca es suficiente. Otros, teniendo tan poco, logran desarrollar satisfacción. En el Ver.13 de Filipenses 4 Pablo dice: “Pues todo lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuerzas”. Este versículo da la clave para la resiliencia y el contentamiento de Pablo, no solo se siente satisfecho con pocos o muchos recursos materiales; sino que él podría resistir cualquier cosa en Jesucristo.

 

Querido amigo, la resiliencia puede ser innata o adquirida. Hay personas que parecen traer desde su nacimiento cierta capacidad para tolerar las frustraciones y dificultades de la vida de forma positiva, e incluso pueden terminar fortalecidos después de vivir procesos muy dolorosos. Pero también existe la posibilidad de desarrollar e incorporar a nuestra vida este tipo de recursos personales. Al igual que Pablo, contamos con Jesucristo quien obra a favor nuestro y si le pedimos que nos dé la capacidad de crecer, ser fortalecidos y desarrollar contentamiento en medio de los momentos difíciles que podamos estar viviendo, sin duda alguna Él lo hará para su gloria.

 

Recuerda: “La fortaleza en Dios, se puede encontrar incluso en el momento más oscuro, si uno solo recuerda encender la luz".

  

Quieres leer más sobre este tema? Seguiremos con algunas claves para desarrollar la resiliencia que nos da Pablo.

 

Pronto compartiré otro escrito contigo!💓

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