El perdón desde una nueva naturaleza espiritual

 Domingo 29/11/2020

Pastor Yasser Rivas

El perdón desde una nueva naturaleza espiritual.


Efesios 4:32. Desde el verso 25.


Nadie puede perdonar más allá de lo que ama, y lo que ama será determinante en la capacidad de perdonar.


El perdón es diferente a la reconciliación, porque no requiere que las dos partes estén de acuerdo. El perdón se da y punto, es algo que conviene más al agraviado.


Dos declaraciones contundentes:

Afesis: liberar, despedir, dejar ir algo bien lejos.

Jarisomai: extender gracia.


Es un perdón que borra, olvida y trata de disfrutar de una nueva oportunidad de disfrutar lo que una vez te agravió y causó dolor o amargura. 


No es un sentimiento sino una decisión.


El perdón genuino es renunciar a un dolor que tengo. El viejo hombre es rencoroso, vengativo. El nuevo hombre puede operar desde la justicia pasando por alto la ofensa, no es creerse mejor que quien nos hizo daño. Nace de una nueva naturaleza en el entendimiento de que estamos llamados a perdonar porque Dios nos ha perdonado.


Quien dio el primer paso para nuestro perdón, fue Dios. Por tanto, desde la nueva naturaleza en Cristo, si has sido agraviado, das el primer paso y perdonas.


Un genuino perdón implica perdonar y olvidar. Si lo sacas del archivo, necesitas ser restaurado.


Quien no perdona se hace esclavo emocional y espiritual.


No es que la memoria de Dios falle, sino que lo pasa por alto por amor.


Menor capacidad de amar, menor capacidad de perdonar porque el perdón nace del amor.


Mateo 18:23-35


No hay nada más ligero que alguien que ha aprendido a amar y perdonar.


Para muchos, perdonar te hace vulnerable a que te vuelvan a hacer lo que te hicieron.


Cuando yo perdono olvido, pero olvidar no invalida la precaución. El perdón implica no guardar rencor, pero no debemos confundirlo con la confianza porque esta se recobra con actos que la restauren. Por confundir esto, vuelven al círculo vicioso. Como el perdón y la reconciliación no son lo mismo, puedes perdonar a alguien de todo corazón pero eso no implica que la otra persona ha sido transformada por lo que debes tener precaución de no repetir lo que provocó la situación. 


Ser prudentes no es que no hemos perdonado, es aprender a guardar nuestro corazón.


Mateo 10:16


La confianza se recobra a medida que hay una transformación del corazón y esto no lo hacemos nosotros sino Dios.


Tiene que haber testimonio que respalde la acción.


La confianza se gana con el fruto del arrepentimiento.


La falta de perdón postergada produce amargura.


Es importante recordar que lo que sembremos cosecharemos.


Lo que quieras que hagan contigo, hazlas tú con ellos. Mateo 7:12.


Que el perdón no sea ocasional o transaccional sino un estilo de vida.



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