La conducta de la esposa


Sobre este tema no es mucho lo que puedo opinar, en comparación con amigas y familiares que tienen la experiencia de los años y del estudio de la Palabra, clubes de lectura y estudios bíblicos. Sin embargo, el otro día veía algo publicado por una amiga sobre el pasaje de 1 Pedro 3:1-6; y me quedé prendada del tema. Sin mencionar lo fascinada y hambrienta por más.

En realidad, el rol de la mujer en la Biblia y en la sociedad es muuuyyy amplio. Podemos encontrar mucho material didáctico de hombres y mujeres de Dios inspirados por el Espíritu Santo para edificarnos. 

Por aquí sólo dejaré una leve reflexión y de verdad espero que, como a mí, te atraiga estudiar más sobre ello. Básicamente creo que como mujer tienes una de dos: vives conforme a los estándares del mundo y de la sociedad o vives de acuerdo a la Palabra de Dios.


El pasaje en cuestión es este:

De la misma manera, ustedes esposas, tienen que aceptar la autoridad de sus esposos. Entonces, aun cuando alguno de ellos se niegue a obedecer la Buena Noticia, la vida recta de ustedes les hablará sin palabras. Ellos serán ganados al observar la vida pura y la conducta respetuosa de ustedes.

No se interesen tanto por la belleza externa: los peinados extravagantes, las joyas costosas o la ropa elegante. En cambio, vístanse con la belleza interior, la que no se desvanece, la belleza de un espíritu tierno y sereno, que es tan precioso a los ojos de Dios. Así es como lucían hermosas las santas mujeres de la antigüedad. Ellas ponían su confianza en Dios y aceptaban la autoridad de sus maridos. Por ejemplo, Sara obedecía a su esposo, Abraham, y lo llamaba «señor». Ustedes son sus hijas cuando hacen lo correcto sin temor a lo que sus esposos pudieran hacer.

Este pasaje nos exhorta a ganar al esposo, más por el comportamiento que por las palabras.

Sumisión es disposición de compromiso inquebrantable aun cuando el matrimonio no sea ideal.

El carácter y la conducta de la esposa ganan al esposo, no las discusiones.

Sumisión, comprensión, amor, bondad, paciencia. Estas cualidades no se fabrican, son fruto del Espíritu Santo y vienen cuando nos sometemos a Cristo y nos sometemos el uno al otro.

La belleza verdadera es un espíritu cariñoso y sereno. Esto no tiene que ver con ser o no extrovertida o tímida; es una actitud de gentileza, un deseo de aprender, de escuchar...


Algunas de ustedes estarán tentadas, a cruzarse de brazos y responder: “Claro, Sara estaba casada con Abrahán – ¡el padre de la fe! Si mi esposo fuera un santo como Abrahán, ¡yo también con mucho gusto iría a donde él fuera”!

No nos olvidemos de la vida tan dura, que Sara tuvo que soportar, como esposa de Abrahán.

Piensa acerca de las cosas, que Sara tuvo que vivir, teniendo una perspectiva bien limitada:

1. Su esposo decía que había tenido visiones de Dios, instruyéndolo a que se mudara a una tierra desconocida (cuando ellos ya estaban bien mayores).

2. Su esposo convenció a Sara a que fingiera, que era su hermana mientras estuvieran en Egipto, dónde el Faraón tomó a Sara temporalmente como su esposa.

3. Sara siguió el liderazgo de su esposo cuando Abrahán le dio a su sobrino Lot la mejor tierra de pastar.

4. Por segunda vez, Abrahán trató de hacer pasar a Sara,como su hermana. Esta vez atrayendo la atención de Abimelec, el rey de Gerar, que quería a Sara como esposa.

5. Sara soportó el casi sacrificio de su único hijo, Isaac, en manos de Abrahán, quien decía que Dios le había dado instrucciones de ofrecer a su hijo.

Desde la perspectiva de Sara, Abrahán parecería impredecible, engañoso, necio, alocado, y hasta irresponsable. En algunos casos, la evaluación que Sara hace de su esposo podría haber sido bastante exacta.

Sin embargo, Pedro nos dice que Sara obedeció a Abrahán, llamándolo señor. No porque su matrimonio era seguro y perfecto, sino más bien, porque su matrimonio era inseguro e imperfecto.

¡ASÍ QUE! Como esposas, hagámonos las siguientes preguntas:

1. ¿Miro yo a santas como Sara, como modelo a seguir, o sigo el ejemplo de las telenovelas?

2. ¿Pongo a mi esposo primero en mi lista de oración?

3. ¿Le doy preferencia cuando planeo algo?

4. ¿Busco la manera de honrarlo?

5. ¿Le hago la vida más fácil? ¿o más difícil?

Esta clase de preguntas son apropiadas en vista de las exhortaciones de Pedro, a vivir vidas santas, como esposas piadosas y devotas. 


Hasta aquí por hoy.... Pronto compartiré otro escrito contigo💓

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